Valle de Cocora
La palma de cera del Quindío, árbol nacional, forma un bosque de hasta sesenta metros. El circuito largo suma bosque de niebla, puentes colgantes y colibríes en Acaime.

Quindío · Risaralda
Aquí la montaña se cultiva. Por encima de los 1.800 metros, el Quindío ordena sus laderas en surcos de café, guaduales y potreros, y las remata con palmas de cera de hasta sesenta metros que no crecen así en ningún otro lugar. Un paisaje trabajado, no solo contemplado.
Por qué ir
A diferencia de otros destinos colombianos, aquí el atractivo no es un monumento ni una playa: es un sistema agrícola vivo. La UNESCO inscribió el Paisaje Cultural Cafetero en 2011 como patrimonio cultural, no natural. Salento y Filandia están entre sus municipios: pueblos de bahareque que siguen dependiendo del grano que se recoge ladera arriba.
Qué ver
La palma de cera del Quindío, árbol nacional, forma un bosque de hasta sesenta metros. El circuito largo suma bosque de niebla, puentes colgantes y colibríes en Acaime.
La arquitectura de la colonización antioqueña en su versión más fotografiada: fachadas de colores saturados, balcones de madera y una escalinata que remata en el mirador sobre Cocora.
Una torre de veintisiete metros abre trescientos sesenta grados sobre el paisaje cafetero; abajo, la Calle del Tiempo Detenido conserva sus casas sin retoques y con menos visitantes.
Recolección, beneficio, secado y catación en fincas familiares de ladera. La cosecha principal va de octubre a diciembre; la mitaca, entre abril y mayo.
A las afueras de Filandia, bosque andino con senderos, el cañón del río Barbas y monos aulladores; terreno de avistamiento de aves con guía local.
En Filandia sobrevive un puñado de canasteros que teje bejuco y fibras vegetales a mano; sus talleres se visitan con cita previa.
Dónde dormir
Una selección de casas con carácter. Trabajamos también con otras: dígannos qué busca y le proponemos la que encaje.
Hacienda boutique en finca de cacao, Quindío
Siete habitaciones en una casa de guadua y tierra sobre un cultivo de cacao; suites con piscina privada y cocina de huerta.
Eco-lodge boutique a las afueras de Salento
Bungalós y cabañas con jacuzzi privado en la ladera, a pocos minutos del pueblo y del acceso a Cocora. Restaurante y spa.
Hotel boutique con spa, Cerritos (Pereira)
Veinte habitaciones de diseño individual entre jardines tropicales llenos de aves, con spa propio y el restaurante Tributo.
Hacienda histórica de 1888, Risaralda
Casa familiar de tapia pisada levantada en 1888, once habitaciones, muebles de época y restaurante propio. Historia doméstica del café, no escenografía.
Dónde comer
Las cocinas que vale la pena reservar. Nos ocupamos de la reserva y del traslado.
Colombiana contemporánea (Filandia)
La mesa de referencia del Quindío: producto de pequeños productores vecinos, huerta propia, barra sólida y terraza abierta sobre el valle.
Pacífico colombiano (Filandia)
Cocina del Pacífico y tradición embera y afrodescendiente llevadas a la montaña. Abre de miércoles a domingo; conviene reservar.
Café de origen y cocina de sobremesa (Salento)
Tostador propio a media cuadra del parque; catas y talleres para entender el café del Quindío más allá del tinto.
Parrilla (Salento)
La parrilla más reconocida de la Calle Real, con música en vivo y coctelería; ambiente animado más que íntimo.
¿Le interesa este destino? Lo integramos en un recorrido a su medida.
Solicitar propuestaLa información de hotelería y restaurantes es de referencia y se confirma en el momento de la reserva. Las recomendaciones no implican vinculación comercial con los establecimientos mencionados.
Empecemos
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