Hato La Aurora
Reserva privada de casi diez mil hectáreas en Hato Corozal, sin caza desde hace tres décadas. El jaguar se avista aquí con frecuencia inusual en Colombia.

Llanos Orientales
Al oriente de la cordillera, Colombia se queda sin montañas y empieza una llanura que se inunda y se seca al ritmo de dos estaciones. Aquí el ganado convive con el jaguar y usted mide las distancias en horizontes, no en kilómetros. Casanare es el corazón de esa sabana.
Por qué ir
Colombia se vende por sus montañas y su Caribe; los Llanos son lo contrario de ambos. En Casanare la fauna no se esconde bajo el dosel: se ve a campo abierto, desde un campero, como en África. Chigüiros por centenares, osos hormigueros, anacondas, más de cuatrocientas especies de aves y hatos ganaderos que llevan tres décadas sin permitir la caza.
Qué ver
Reserva privada de casi diez mil hectáreas en Hato Corozal, sin caza desde hace tres décadas. El jaguar se avista aquí con frecuencia inusual en Colombia.
Recorridos de ocho a diez horas por sabana inundable, morichales y bosque de galería, con guías llaneros que leen huellas y rastros como quien lee un texto.
Cerca de Trinidad, a orillas del río, miles de corocoras y garzas regresan a dormir al mismo árbol. Se llega en canoa y dura lo que dura la luz.
Puerto fluvial donde José Eustasio Rivera concibió buena parte de La vorágine y donde todavía resiste la cultura sáliba. El Meta corre ancho, café y sin prisa.
Salir con los vaqueros a arrear ganado al amanecer, cuando la sabana todavía está fresca. No es una escenificación: es la faena del hato ese día.
El arpa, el cuatro y las maracas no son folclor de vitrina. En Villavicencio, el torneo llena el Joropódromo cada junio o julio.
Dónde dormir
Una selección de casas con carácter. Trabajamos también con otras: dígannos qué busca y le proponemos la que encaje.
Campamento de carpas de lujo en la sabana
Cuatro carpas con baño privado en una reserva privada de San Luis de Palenque, con guía naturalista y cocina propia.
Ecolodge dentro del Hato La Aurora
Habitaciones y cabañas sencillas a orillas del Ariporo, dentro de la reserva privada más antigua de Casanare. Guías llaneros de la zona.
Hatos tradicionales convertidos en reserva
Tres hatos y casi nueve mil hectáreas a dos horas de Yopal, con alojamiento en casonas llaneras de baño privado.
Hotel urbano en Yopal, para la noche de conexión
Práctico y bien llevado, a cinco minutos del aeropuerto. Sirve para la noche previa o posterior al hato, no para más.
Pequeño hotel con piscina en Yopal
Alternativa más doméstica al hotel de cadena, con jardín y piscina, en un barrio tranquilo cerca del aeropuerto.
Dónde comer
Las cocinas que vale la pena reservar. Nos ocupamos de la reserva y del traslado.
Asadero llanero (Villavicencio)
Institución de la vía a Puerto López desde hace más de veinte años. Ternera a la llanera en vara, sin concesiones.
Asadero llanero (Villavicencio)
Abierto desde 1998, junto a la vía al aeropuerto Vanguardia. Mamona al fuego y carta larga de platos de la región.
Asadero llanero (Villavicencio)
Caney de guadua para cuatrocientos comensales sobre la vía perimetral, con distintos cortes de mamona a la brasa.
Carne a la llanera (Yopal)
Uno de los referentes de la carne a la llanera en Yopal: sencillo, concurrido y sin ninguna pretensión de mantel.
¿Le interesa este destino? Lo integramos en un recorrido a su medida.
Solicitar propuestaLa información de hotelería y restaurantes es de referencia y se confirma en el momento de la reserva. Las recomendaciones no implican vinculación comercial con los establecimientos mencionados.
Empecemos
Un asesor le responderá con una primera propuesta y las alternativas disponibles para sus fechas.
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