La Piedra del Peñol
Doscientos veinte metros de granito y setecientos cuarenta escalones encajados en una grieta. Arriba, el embalse se abre en trescientos sesenta grados de brazos y penínsulas.

Antioquia
Un monolito de granito de doscientos veinte metros se levanta sobre un laberinto de agua verde que antes fue valle. A sus pies, un pueblo antioqueño cubre los bajos de sus casas con frisos pintados en relieve. Guatapé se mira desde arriba, pero se entiende despacio, a la altura de la calle.
Por qué ir
Ningún otro paisaje colombiano junta estas dos cosas: una roca de granito que se sube a pie y un embalse de setenta y cuatro kilómetros cuadrados que en los años setenta sepultó un pueblo entero. Es un destino de agua dulce a hora y media de Medellín, con hotelería contemporánea y una memoria que todavía se cuenta en primera persona.
Qué ver
Doscientos veinte metros de granito y setecientos cuarenta escalones encajados en una grieta. Arriba, el embalse se abre en trescientos sesenta grados de brazos y penínsulas.
Los bajos de las fachadas llevan frisos en relieve pintados a mano, muchos de principios del siglo veinte. La Calle del Recuerdo reúne los más antiguos.
Setenta y cuatro kilómetros cuadrados de agua sobre un valle inundado. En lancha privada al atardecer se recorren las penínsulas y las islas sin compañía.
El pueblo de El Peñol quedó bajo el agua en los setenta. Una réplica a escala lo recuerda; en aguas bajas reaparece la cruz del antiguo altar.
El frente de agua del pueblo, con embarcaderos, terrazas y la plazoleta donde los zócalos cuentan oficios, animales y escenas de la vida local.
Antes de que lleguen las lanchas, el espejo de agua queda quieto. Varios hoteles salen desde su propio muelle con guía y equipo incluido.
Dónde dormir
Una selección de casas con carácter. Trabajamos también con otras: dígannos qué busca y le proponemos la que encaje.
Domos de diseño en reserva de bosque nativo
Diez domos con terraza privada, piscinas infinitas climatizadas y tres hectáreas de bosque nativo suspendidas sobre el embalse.
Hotel de marca internacional frente al embalse
Bandera internacional en un destino de hotelería independiente. Arquitectura contemporánea, terrazas panorámicas sobre el agua y estándar de servicio homologado.
Boutique de lujo con vista a la Piedra
Dieciséis habitaciones con balcón sobre el agua, spa y restaurante propio, a pocos minutos de la Piedra del Peñol.
Cabañas sobre una península boscosa
Cabañas independientes con jacuzzi privado y muelle propio. Cocina nikkei en el restaurante Lima y deportes náuticos a la puerta.
Clásico del destino, con vista frontal a la Piedra
Un clásico del destino: suites panorámicas, spa, yate propio y el restaurante El Tenedor con la Piedra al frente.
Dónde comer
Las cocinas que vale la pena reservar. Nos ocupamos de la reserva y del traslado.
Colombiana contemporánea
Menú degustación del chef Pablo Naranjo, con producto de la región y la Piedra del Peñol de fondo.
Nikkei
Cocina peruano-japonesa frente al embalse, en terraza abierta. Una propuesta poco esperable en un pueblo de este tamaño.
Internacional de producto
El restaurante de The Brown. Carta de temporada y terraza panorámica; la opción más formal para una cena larga.
Parrilla y pescados
Institución del malecón. Trucha ahumada al carbón y carnes a la brasa en un segundo piso con vista al agua.
Italiana y europea
Local pequeño, carta corta de pastas y ensaladas, cocina cuidada. Uno de los independientes mejor valorados del pueblo.
¿Le interesa este destino? Lo integramos en un recorrido a su medida.
Solicitar propuestaLa información de hotelería y restaurantes es de referencia y se confirma en el momento de la reserva. Las recomendaciones no implican vinculación comercial con los establecimientos mencionados.
Empecemos
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